Individualizar la educación

Los educadores han tratado siempre de definir la educación como una respuesta a las necesidades del individuo.

Este reconocimiento por las características individuales diferenciales de los alumnos choca con los enfoques unidireccionales de algunos libros y cursos sobre técnicas de estudio, que tal vez con buena voluntad pero con un grave fallo conceptual, proponen maneras únicas y mejores de estudiar iguales para todos los alumnos.

Una aplicación reflexiva de las teorías sobre los Estilos de Aprendizaje obliga a readaptar y diversificar muchos de los enfoques de las técnicas de estudio.

Atención a la diversidad

El conocimiento del propio Estilo de Aprendizaje y del de los demás es la base para diseñar acciones formativas que respeten la diversidad y que ofrezcan a cada discente oportunidades para aprender desde su estilo preferente y, a la vez, para desarrollar los demás.

Implicaciones prácticas

  • Diagnóstico inicial de los estilos del grupo y del docente
  • Diseño de actividades variadas que activen los cuatro estilos
  • Selección de recursos diversos: textos, debates, casos, prácticas
  • Acción tutorial personalizada según el perfil del estudiante
  • Evaluación coherente con los distintos modos de aprender

Referencias bibliográficas

Alonso, C.; Gallego, D.; Honey, P. (1994). Los Estilos de Aprendizaje. Procedimientos de diagnóstico y mejora. Bilbao: Mensajero.

Alonso, C.; Gallego, D. (2000). Aprendizaje y Ordenador. Madrid: Dykinson.